Crónica de un Viaje a Los Ángeles

Sábado a las 0530 (UTC+2)

Paquete de Camel Nos levantamos bien temprano para llegar puntuales al aeropuerto... después de un buen rato, estamos allí puntuales a las 0630, en la flamante T-4 de barajas. Nos despedimos y medio dormidos nos metemos en la terminal. Al otro lado de la calle vemos los aparcamientos. Justo el que tenemos enfrente está completamente vacío, debió ser el del atentado, porque está como nuevo.

Una vez dentro buscamos los mostradores y el vuelo. Después de unos minutos de confusión nos dirigimos al mostrador de información a preguntar por nuestro vuelo y nos indican que sale de la T-1. Además nos informan de que un autobús gratuito comunica todas la terminales. Joder, tanta prisa y al final la cagamos. Rápidamente salimos cagando leches hacia la T-1.

Tras unas colas espantosas y dos controles de seguridad no muy estrictos han pasado unas 5 horas y por fin embarcamos a eso de las 1100. El avión mola, tiene pantallas táctiles para cada asiento con películas, juegos, etc. Pero justo las nuestras no funcionan bien... al parecer hay un fallo en la red, estas cosas no cambian nunca. Así que pasamos el vuelo leyendo, durmiendo, jugando a las magic y sobre todo comiendo. En un vuelo tan largo nos dan aperitivos varias veces, comida completa a base de ensalada y pollo con guarnición, café y bollos y a media tarde una pizza.

Saliendo de BarajasCuando ya estamos bien hartos de avión llegamos a Atlanta. Aquí aguantamos otra cola inmensa para pasar el control de inmigración. Un agente de policía te hace una foto y te toma las huellas dactilares mientras comprueba el formulario de ingreso que nos hicieron rellenar en el avión. Después a recoger el equipaje y a pasarlo por la aduana. Con otro control de seguridad y unas prisas locas porque todo el mundo llegaba tarde a coger su avión.

Por fin tenemos la maleta facturada a Los Ángeles y estamos en Atlanta con 2 horas hasta que salga el vuelo, así que vemos las tiendas duty free y nos zampamos otra pizza. Aquí son las 1700 de la tarde, aunque es España deben ser ya las 23 horas, así que después de levantarnos a las 0530, estamos más que molidos. Esperamos a que salga el vuelo, pero anuncian que el vuelo tiene overbooking y piden voluntarios que se queden y cojan el siguiente vuelo, si lo haces, además ganas 200 dólares. Como no nos emociona la idea preferimos seguir el viaje y al final embarcamos a las 1800 hora de Atlanta.

En este vuelo si funcionan las pantallas táctiles. Son solo 4 horas, así que no comemos tanto, y aprovechamos para dormir. Además una chica que tenemos al lado lleva un cachorro de buldog francés y nos distrae un rato. Los controles en el avión esta vez dan risa. Más que un avión parece un autobús de los que van a los pueblos. Solo nos faltó ver algún paleto con la gallina debajo del brazo.

Después de estar reventados llegamos a Atlanta. Allí son las 2100 hora local... en España son ya las 0600 de la mañana del Domingo, llevamos más de 24 horas desde que salimos de casa y aún no estamos en el hotel. Un argentino nos espera y nos recibe, y rápidamente llama a una chica colombiana que en una furgoneta nos lleva al hotel junto con una pareja de italianos y unos españoles algo mayores. Empezamos a darnos cuenta de lo grande que es LA. El viaje desde el aeropuerto es bastante largo y la pareja de ancianos españoles hacen alarde de madre patria mentando el atentado del 11-M... y que el BUS-VAO de la A-6 es mejor que el pool-car only que tienen en Los Ángeles.

Aída en el Biltmore Una vez en el hotel, contratamos una visita a la ciudad con guía para la mañana siguiente, pues estamos demasiado agotados y desorientados para intentarlo por nuestra cuenta. Por fin caemos rendidos. Al llegar vemos que el hotel está en todo el centro de la ciudad, que aquí lo llaman downtown. El centro es justo donde están todos los rascacielos, que no hay muchos pero son muy grandes. El Hotel es muy bonito, creemos que de principios del siglo XX, y tiene un estilo neoclásico muy agradable.


Domingo 0700 (UTC-7)


Rascacielos en Downtown Nos despertamos a la hora de comer en casa (sobre las 1400) como en un día de resaca cualquiera, y el cuerpo así nos lo indica. Salimos y preguntamos por el hotel de al lado, que es de donde parte la excursión. Nos dicen que es la manzana siguiente y nos vamos andando. Las proporciones son descomunales, las aceras, las calles, los rascacielos... es como estar en una película pero... falla algo, no hay nadie en la calle, ni circulando en coche ni nada, está todo desierto. El sol esta ya bastante alto a esta hora del día pero no hay vida en los alrededores.

Llegamos al hotel Bonaventure que es la manzana siguiente, y vemos un Starbucks, con lo que nos acercamos a desayunar, pero en vano, porque está cerrado a cal y canto. Suponemos que porque es domingo, así que muertos de hambre nos vamos a la entrada del hotel. En seguida nos recoge el guía junto a dos parejas que iban de luna de miel y nos lleva a ver el downtown, osea, el centro de la ciudad.

Walt Disney Concert HallPrimero la ópera de Los Ángeles, con el Walt Disney concert Hall al lado, y un paseo por el ayuntamiento y los juzgados. El ayuntamiento es un edificio similar en estilo al Empire State Building aunque más pequeño, y se usó para rodar a King Kong subiendo al Empire State. La catedral de Los Ángeles que es realmente fea, así que continuamos al barrio hispano, Olvera Street y los edificios más antiguos de Los Ángeles, cuando era una misión española.

Aída en Olvera StreetEsta zona es muy bonita, con una serie de puestos en una especie de mercadillo en la que venden muchas cosas típicas de Sudamérica o Centroamérica, así como recuerdos de la ciudad y nuestro desayuno: ¡churros con chocolate! Resulta que aquí los hispanos toman desde siempre churros para desayunar, así que aprovechamos. Lo churros de Los Ángeles son distintos, pero están muy buenos. Son algo mayores que las porras de aquí, más rígidos y se rebozan en canela y azúcar al salir de la freidora.

Aída en Hollywood De aquí seguimos para Hollywood. Por el camino vamos tomando consciencia de lo grande que es esta ciudad. Tardamos un buen rato pero por fin llegamos al bulevar de las estrellas. Todas las aceras de todas las calles de la zona están embaldosadas con estrellas. Cada una según su categoría, televisión, música, cine, etc... Así hasta que llegamos al teatro Kodak, que es donde dan los oscars, y el teatro chino, que es donde se realizan los estrenos. Al pie del teatro chino es donde se encuentran los bloques de cemento donde las estrellas dejan sus huellas para inmortalizarlas. El teatro Kodak es como una especie de centro comercial, y desde aquí podemos ver las gigantescas letras de Hollywood. Aquí paseamos un buen rato por toda la zona hasta que nos decidimos a comprar unos recuerdos... pero había tanta cola para pagar que después de 10 minutos nos largamos. Ahora a Berberly Hills, las casa de los famosos.

Por el camino pasamos también por Sunset Boulevar, donde vemos pubs y bares de famosos como el Johny Deep, los Rolling Stones y muchos más. Aunque nos comentan que son como clubs y en general son muy exclusivos. De todas formas, son como las 1200 de la mañana y están todos cerrados. El guía nos comenta que esta zona en concreto es un poco peligrosa de noche y que si venimos, que extrememos las precauciones. Esta frase la oiremos por muchas de las zonas que pasamos.

Aída en el Beverly Wilshire Hotel Y entramos en la zona de mansiones. La mayoría no se ven porque están detrás de inmensos setos y jardines, pero alguna vislumbramos entre la maleza. Y alguna que otra estaba en obras o en construcción y se veían completamente. Casas y mansiones de película.Acabamos el recorrido en Rodeo Drive junto al hotel Beverly Wilshire que son el hotel y las calles de tiendas de los alrededores donde se rodó Pretty Woman. Allí comemos, o como se llame eso que se hace a las 1300, en un italiano, por recomendación del guía, y nos decidimos a ir con el resto de parejas para ir al Universal Studio. Así que tiramos millas hasta allí.

Allí vemos los estudios en una guagua (todo en castellano). Están decorados míticos de muchas películas, Psicosis, La guerra de los mundos, Mujeres desesperadas, el Grinch, etc. Tremendos, aunque al ver el cartón y los decorados, todo pierde un poco de magia. También vemos muchas muestras de efectos especiales, que al final, cuando les ves el truco, también pierden mucha magia, aunque son espectaculares.

Jorge en Universal Studios Hasta que falta poco para anochecer nos damos una vuelta por el resto del Universal Studios, que es como el portaventura de aquí pero en pequeñito. Y al anochecer salimos y paseamos un poco por un bulevar que hay junto a la entrada. Allí vemos muchos locales y tiendas, y nos surtimos de más regalos.

Poco después de anochecer la gente se bate en retirada, la noche es peligrosa (nos dijeron) así que nos dejan en el hotel tras tragarnos un monumental atasco de regreso al centro de Los Ángeles. Ha sido un día largo e intenso.


Lunes 0700 (UTC-7)


Esta vez nos lo tomamos con más calma, así que desayunamos en el buffet del hotel. Allí todos los camareros hablan castellano también, así que tampoco tenemos problemas a la hora de preguntar y de pedir. El buffet no tiene mucha variedad, pero con las salchichas fritas en manteca de cerdo con panceta y las tortillas al gusto nos hacemos con buenas reservas. De todas formas la gente que también está desayunando come como si se fuera a acabar el mundo. Aunque hay mucha fruta y tiene muy buen aspecto, en general no tienen mucho sabor, es algo que ya me pasó en El Cairo.

Después de comer bien, hoy hemos decidido ir a las playas, y como son muchas, pues a todas las que podamos. Así que decidimos alquilar un coche para empezar a movernos por la ciudad. Es todo muy fácil y con el carné de conducir de español no tengo ningún problema. Además cogemos un GPS con el coche, para no perdernos más de lo normal. Al alquilar el coche nos comentan un poco las normas de circulación que son un poco distintas. Por ejemplo, en un cruce tiene prioridad siempre el primero que llega, o si un semáforo está en rojo te lo puedes saltar si giras a la derecha y cosas similares. Como todas las calles son iguales, rectas y cruces cuadriculados, conducir no es muy difícil, aunque pone nervioso saber que la gente de tu alrededor es posible portadora de un arma de fuego, y con los atascos que se forman...

Aída en la playa de Santa Mónica Primero vamos a Santa Mónica, muy bonito. Con el malecón típico, las casetas de los vigilantes de la playa, el muscle beach. El agua está bastante sucia y fría, así que solo nos remojamos los pies. También vemos algunos surferos y montones de descampados entre casa y casa a pie de playa. Más de un constructor español le daría un patatús al ver esos descampados sin construir, pero me temo que el tema inmobiliario aquí no tiene nada que ver con las costas españolas.

Aída en Venice Beach Después, muy cerca de allí, nos vamos a Venice Beach, una zona donde hay unos canales y unas casas junto a ellos, con unos puentes muy cucos. Es una zona que sale en varias películas. Además de la playa, el paseo marítimo esta lleno de actividad y gente de pinta sospechosa. Borrachos y yonkis pululan por toda la playa, y eso que es cerca de las 1200 de la mañana. También hay muchos turistas y patinadores. Allí se hacen tatuajes y se venden camisetas como en los puestos de cualquier paseo marítimo de por aquí. Aunque todo el mundo tenía peor pinta en Venice Beach. Pensábamos quedarnos a comer por aquí pero cambiamos de idea después de ver lo insalubre del lugar y salimos pitando de allí.

Aída y el buzón R2D2 Nos acercamos a ver Malibú, pero no había mucho que ver. Solo filas de chalets al pie de la playa y una carretea al otro lado. Así que intentamos cruzar Los Ángeles hasta la playa de San Pedro. Llegamos al atardecer, así que comimos, porque ya teníamos hambre. Lo hicimos en una hamburguesería de las que tenemos por aquí también, y el sabor era el mismo, vamos, la misma mierda. Aunque destacamos que tienen menús de 12 hamburguesas por 14 dólares... Según terminaba de anochecer nos acercamos al Queen Mary, que está anclado por allí. Ahora es un hotel y ya no navega. Y además es famoso por sus fantasmas.

Aída buscando fantasmas en el Queen Mary En la entrada vemos el buscado buzón de R2D2. Aunque ya era muy tarde nos dejaron entrar a ver el barco. Allí estuvimos correteando por las cubiertas y por los pasillos, y llegó un momento en el que pasamos realmente mucho miedo, porque el barco tiene como un aura extraña. Es también famoso por apariciones de fantasmas.

Mapaches en los árboles Al salir del Queen Mary ya era de noche completamente. De camino al aparcamiento vemos unos ojos en un árbol cercano. Al acercarnos vemos que el árbol está lleno de mapaches que nos miran con cara de psicópatas, con lo que nos terminamos de acojonar. Pillamos el coche y nos volvemos al hotel. Es el día que más tarde llegamos al hotel.


Martes 0700 (UTC-7)


Después de otro super desayuno energético en el buffet, a base de salchichas fritas en manteca y envueltas en panceta y tortillas de jamón y queso nos decidimos por hacer algo más cultural. Tenemos entendido que el museo más importante de la ciudad es el Getty Center, así que decidimos ir para allá y descartamos DisneyLand LA.

Aída en los jardines del Getty Center No tragamos otro monumental atasco llegamos al Getty Center. Hay una visita guiada pero después de empezar vemos que no cuentan nada interesante y seguimos a nuestro aire. El mueso está realmente bien, con un montón de arte de todos los tiempos. Esculturas griegas, bronces romanos, cuadros del renacimiento, joyas, muebles góticos... hasta los tiempos actuales... aunque todo sacado de Europa, comprado, donado o prestado. Realmente es un buen museo, y además esta situado en un enclave que domina toda la ciudad, esta junto a Bel-Air y desde el museo se pueden ver también algunas mansiones de la zona. También tiene unos jardines estupendos.

Tras ver el Getty, que nos lleva toda la mañana, almorzamos un sandwich e intentamos llegar al Zoo, que esta en el parque Griffith. El parque es como un equivalente a la casa de campo madrileña, es un bosque a las afueras de una considerable extensión. Tiene grandes praderas, lagos, etc. Solo alcanzamos a ver una pequeña parte porque en los mapas aparece inmenso.

Aída en el Getty Center Cuando llegamos al zoo, son cerca de las 1630 y en la taquilla nos recomiendan no entrar porque cierran a la 1800 y a las 1700 empiezan a guardar a los animales, así que para media hora mejor no entramos. Una pena porque era realmente barato, unos 9 dólares. Entonces aprovechamos y nos acercamos al museo que hay enfrente del zoo y comemos allí. Es un museo de interpretación de las raíces estadounidenses, con historias de vaqueros, indios, el ferrocarril, la fiebre del oro... y está muy vacío.

Sobre las 1730 llegamos al centro y tenemos que devolver el coche con el depósito lleno. Como recordamos una gasolinera cerca del barrio latino vamos para allá. Está solo a unos 5 manzanas. Allí encontramos la gasolinera, está justo en la frontera del barrio latino con chinatown. La verdad es que chinatown tiene un aire que mola, así que decidimos ir para allá para cenar.

Ponemos gasolina sin problema, sale a 0.75 céntimos de euro el litro, después de la conversión. Todo es gasolina, no conocen el gasoil. Además mientras ponemos gasolina vemos como el coche de enfrente se va sin quitar la manguera de su depósito y la arranca de cuajo del surtidor. De flipar.

Después de dejar el coche decidimos andar las 5 manzanas para ir a chinatown, pero por el camino se nos hace de noche y manadas de indigentes y gente de mal aspecto empieza a aparecer al ponerse el sol, así que justo en la frontera del downtown, a las puertas del metro, decidimos dar por terminada la aventura y nos volvemos al hotel. Mañana nos espera un duro viaje.


Miércoles 0700 (UTC-7)


Jorge en la caseta de los vigilantes de la playa Después de levantarnos y recoger, liquidamos la cuenta del hotel y nos llevan rápidamente al aeropuerto. En el aeropuerto tenemos que hacer un par de colas, pero los controles son menos estrictos. Pero después de un control, a Aída le da el alto la policía al escanear su bolso. La policía se pone a gritarla en inglés y Aída no se entera de nada, yo ya había pasado y no me puedo acercar, pero entiendo lo que pasa. La policía pide refuerzos y Aída se acojona al ver que llegan más policías y no entiende que pasa. El problema era que llevaba una botella con un culín de agua en el bolso y casi llaman a los swat por eso. Pido disculpas a los agentes y les digo que pueden tirar la botella, que ha sido un descuido, cosa que se toman muy bien y con sonrisas nos invitan a continuar. Que paranoicos.

Desayunamos en el aeropuerto, más pizza... era eso o hamburguesas. Salimos, como estamos muy cansados, dormitamos buena parte del viaje. Hasta que nos acercamos a Atlanta. El piloto empieza a hacer extraños movimientos al acercarse, y mientras hace un vuelo rasante el avión se bambolea violentamente. La gente empieza a alarmarse y una chica de un asiento cercano empieza a vomitar. Se respira tensión porque parece que el avión está fuera de control. Hasta que toma tierra y la gente vuelve a respirar.

Johnny Depp En Atlanta no tenemos mucho tiempo para el enlace, pero como para salir del país no hay controles, no tenemos problema y tomamos el enlace sin dificultad. Por fin parece que volvemos a casa. Por el camino dormimos y comimos y dormimos y comimos un montón. Todo el viaje comiendo.


Jueves 0900 (UTC+2)


Los Angeles desde el Queen Mary Por fin llegamos a Barajas, al mismo sitio de donde partimos. Recogemos las maletas y salimos. Esperamos que nos recojan, pero los atascos de Madrid también son infames, y tenemos que esperar a que lleguen a recogernos. Del aeropuerto nos vamos directamente a ver las notas a la Facultad de Educación, que son buenas, todas aprobadas y lo celebramos desayunando un café con leche y unos montados de tortilla de patata con pimiento, que falta nos hacía.

que pasada de viaje!! yo

que pasada de viaje!!
yo quiero hacerlo con una amiga,pero en plan aventura,pillas el vuelo y buscarnos la vida alli ya...
una pregunta...como es que toda vida nocturna en los angeles es peligrosa??que pasa,que alli la gente que va de visita no sale o que,hay atracos,violaciones y asesinatos programados o que??
por cuanto os salio el viaje y cuanto tiempo duro?

Bueno, eso es lo que nos

Bueno, eso es lo que nos contaron los guías, el personal del hotel y del alquiler de coches. Además que cuando caía la noche, la ciudad parecía una ciudad fantasma, había poca gente o ninguna, y los que encontrábamos daban miedo ;-) Aunque en general, la ciudad parecía estar vacía, salvo en los atascos y los estudios, no vimos grandes masificaciones, y eso que tiene unos 4 millones de habitantes.

El viaje nos tocó en el sorteo del día del orgullo friki del 2007, por lo que no te puedo hablar de precios, salvo que con el cambio € - $ nos parecía todo muy barato :-D. El coche 2 días con seguro a todo riesgo y navegador GPS fueron unos 100$. Y salimos un sábado por la mañana de Madrid y estábamos el jueves de vuelta en casa.

Nos gusto mucho, pero quizás echamos de menos ver más cosas, quizás una escapada a Las Vegas o San Francisco... pero no pudo ser.

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